
Hay veces que la vida sin saber, nos trata mal...aunque nos pongamos la coraza esa que dice "bueno, no pasa nada cosas peores en la vida" pero realmente, se pasa mal. Intentas emitir una sonrisa, una sonrisa que duele, pero que la regalas aún yendote mal. Pero qué pasa cuando esa sonrisa, no sale? Qué por más que lo intentas, parece que el rostro ha sufrido una parálisis facial.
Para que me entendáis, hace 2 años que me empecé a sentir mal con muchos síntomas que no sabía de donde venían, pero bueno...no siempre vamos a estar sanos! quién más y quién menos tiene que acarrear con una enfermedad, además, hay enfermedades irremediables y eso sí que es para preocuparse.
Qué me diagnóstiquen dos enfermedades crónicas y que en ocasiones me ocasione no tener muy buena calidad de vida, no es tan importante...porque con todo en esta vida se acostumbra una a vivir, lo interesante es tener ganas de vivir y ver todo lo bello que nos rodea.
¿Pero qué pasa cuando esas dos enfermedades te hacen imposible sobrevivir laboralmente?.
Para mí siempre ha sido muy importante mi vida laboral, como para todos o la mayoría. Nos da independencia, bienestar monetario, relaciones personales, en fin, una forma de vida que a todos nos beneficia. Como bien dice el dicho "El trabajo es salud". No he tenido nunca digamos suerte, valentía...no sé, para tener trabajos que no se necesitase de esfuerzo físico, siempre he necesitado mis brazos y mis piernas para poder trabajar. Aunque tengo mi nivel académico, nunca se me ha presentado la ocasión de tener un trabajo dónde poder estar sentada o simplemente de pie. Pero no me ha importado, siempre he disfrutado de mis trabajos, siempre he mirado el lado bueno sobre lo que hacía.
¿Qué pasa ahora? Con mis dos enfermedades me es imposible seguir adelante, mis brazos y mis piernas no resisten esos esfuerzos físicos que antes realizaba con tanta alegría. Pero, tengo la suerte de trabajar en una empresa grande y pensé que a a esta empresa, a quien le he dedicado tanto esfuerzo hasta el punto de llegar a casa y creer que para mí se había terminado el día porque ya no tenía más energías, pensé...que me iba a responder de igual manera, ayudándome, haciéndome sentir mejor buscandome un puesto en el que pudiese desempeñar bien una labor (tal como a mi me gusta) pues mis sintomas me imposibilitan hacer el trabajo actual, pues mi querida empresa, me responde con una negativa. Me da una patada en el trasero, haciendome ver que no soy apta para ellos, que aunque otras personas han pasado a mejor vida dentro de la empresa, es la suerte de cada uno y para mí esa suerte no existe. Me ofrece descansar tranquilamente en casa con una incapacidad que me concederá la Seguridad Social o bien, siempre me quedará la oportunidad de pillarme una rabieta y denunciarlos, donde me dejan claro que me pagaran mi finiquito, porque no están obligados a nada conmigo.
Osea, la vida te regala dos enfermedades y trae como regalo complementario quedarte sin trabajo.
Me siento fatal y no tengo consuelo, no necesito palabras de aliento, no las quiero. Quiero dormir y que pase un año y cuando despierte que lo que tenga que ser, que ya haya sido...